Te mire y en mi, dije si. Me dije, claro, pensé en tus labios y extrañé tu silencio.
Me miraste y sentí la belleza de tu vida. Sentí la calidez de tu persona y la emoción de tus dedos sobre mi frente. Eras otro, eras bello, eras el hombre más sincero y yo estaba atenta a tu deseo.
¿Te extraño? Algunas tardes te recuerdo.
Cierro los ojos e imagino tu cabello, tus manos y tu cuello.
Te imagino sentado mirándome, pendiente del tiempo y de tus labios.
Te imagino cerca, cálido, expectante.
Te imagino sentado abrazándome, buscando mi piel para calmarte.
Algunos días te recuerdo seguro y callado, distante e incierto.
Te recuerdo lejos y a mí lado, recuerdo sentirte cálido pero aislado. Entonces, llegan los días en que te recuerdo sin nada, sin saber quién eres o porque te pienso.
Entonces, no te recuerdo pero pienso en mí cuando te veo. No pienso en tus labios pero me extraño cuando te tengo. No extraño tu mirada pero quiero sentir que te recuerdo.
Un par de noches extraño tu belleza y quisiera recordar por qué te quiero cerca.
D
La rareza del 2022 en el 2023