Ciertos días despierto sin una
razón para moverme. No encuentro una justificación para continuar respirando.
¿Será suficiente sería estar vivo para buscar la manera de sobrevivir?
Las plantas lo hacen, sólo buscan
el sol, las raíces absorben agua, los minerales suben por añadidura. Ellas no
lo piensan, son víctimas de sus propios cuerpos, sin voluntad se vuelven Bellas
o mueren. No buscan alimentarse sólo lo hacen.
Podría ser lo mismo yo. Ni aún
sentido le encuentro al alimentarse. ¿El placer y la sobrevivencia es
suficiente el placer y la sobrevivencia es suficiente? Muchos pueden afirmar
que sí, pero yo no. No encuentro satisfacción en la banalidad de sucesos
olvidables.
Por otro lado, no soy altruista,
no busco vivir para ayudar al mundo. No soy indiferente al dolor, De hecho,
sufro con la pena de otros. Intentó aminorar las dolencias de los
incomprendidos, me ofrezco escuchar a quien necesita hablar, trato, y con mucha
insistencia, de brindar lo mejor de mí. No me ofrezco a cuidar, pero reconforta
a quien está débil. A pesar de ello, no es suficiente ser un amigo para
mantenerse vivo.
La mayoría de especies se
perpetúan. Los individuos viven lo suficiente para procrear y asegurarse de que
sus genes permanezcan. Incluso algunas especies sólo viven hasta el día que sus
hijos nacen. Pero dentro de una especie con millones de individuos ¿Cuál es la
razón para engendrar? Aunque si fuéramos unos cientos tampoco veo la
satisfacción en el proceso más importante: la reproducción. La idea de vivir
para educar y mantener vivos a unos pequeños vástagos no me parece digna de
pensarse, por lo tanto, menos de vivirse. Entonces ¿Qué me queda? Esa es la
pregunta que no puedo responder, o bien la única respuesta posible me parece
lejana e inaccesible.
El único placer perdurable,
intenso y que me llena de sueños, es el que he obtenido en el aula. El
conocimiento intangible, abstracto, el que te hace pensar, imaginar, buscar.
Esa es la fuente de mi vida coma lo único que tiene sentido y razón ante mis
ojos. El conocimiento no te falla, no enjuicia, sólo es conocimiento, mundos
nuevos. Lo triste, lo cruel, lo hermoso, lo mágico, todo ello tiene sentido.
Cada pieza encaja, cada razón tiene un efecto y cada evento tiene una ruta a
descubrir. El conocimiento no necesita utilidad, simplemente brilla, me
envuelve, enciende todo aquello que está pasivo. El flujo de eventos con causas
y consecuencias, las premisas que te arrastran a mirar de lejos y luego de
cerca, son los bocados de placer que me que más han perdurado, son las razones
que me hacen sonreír sin pensarlo. Estos son los propulsores que logran
mantenerme despierta, deseando. El saber lo graba que me levantara y caminara.
El motivo para vivir por la mañana y no dormir toda la tarde era lograr
aprender algo nuevo. Adquirir ese entendimiento le daba sentido a la existencia
incontenible de mi alma. Pero qué me queda ahora sí ya no poseo nada.
Diana
No hay comentarios:
Publicar un comentario